La importancia de mantener ecosistemas y abejas sanas
- Brenda Martínez, Prensa L
- Dec 15, 2020
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Solamente entre abril del 2016 y marzo del 2017, un tercio de todas las colmenas de Abejas en los Estados Unidos murieron. En varios países de Latinoamérica también se registran altos niveles de pérdidas de colmenas cada año. Un dato muy preocupante, cuando consideramos que los reinos vivos en este planeta, incluyendo a los humanos, dependen en gran medida de los agentes polinizadores que hoy están en riesgo.

Algunas estadísticas indican que el número de colonias de abejas ha estado disminuyendo durante los últimos 70 años: En 1947 se estima que habían 5.5 colmenas de abejas y para el 2006 la cifra bajó a 2.4 millones, es decir, una reducción del 56% en tan solo 59 años.
Sin duda, los pesticidas han jugado un importante rol en este declive de las poblaciones de abejas y han causado problemas serios desde 1870 (Johansen y Mayer, 1990), cuando iniciaron las fumigaciones masivas en árboles frutales y algodón en varios países del mundo. Las cosas no han cambiado mucho desde entonces. La calidad y cantidad de alimento para las abejas ha disminuido en las últimas décadas debido principalmente a la agricultura intensiva, incrementando el nivel de competencia entre todos los insectos polinizadores por los limitados recursos alimenticios, llevando a la desnutrición y enfermedades virales y bacterianas que causan muchas veces a la muerte de poblaciones enteras.

Abejas intoxicadas. Cortesía de Pedro de León.
El mundo necesita de más protectores del medio ambiente y de las abejas, de una nueva masa crítica de apicultores y agricultores que velen por ecosistemas y animales sanos, especialmente los animales silvestres e insectos polinizadores que son los más vulnerables. Necesitamos de nuevos apicultores que promuevan cambios sustanciales en la forma de ver, entender y trabajar con las abejas y el entorno. Necesitamos de la apicultura y agricultura biodinámica, comunidades resilientes y verdaderos guardianes de los recursos naturales.
Estamos por enfrentar un periodo muy difícil como humanidad y lo que hagamos hoy tendrá repercusiones en un futuro cercano.

Padrinos de abejas rescatadas en Bee Mountain, Guatemala.
¿Habremos aprendido la lección o continuaremos trabajando en contra de la naturaleza? La respuesta es obvia, pero nuestras acciones continúan demostrando lo contrario.
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